08 marzo, 2021

Por ellas



Por las que ya no están,
pero que un día dieron un paso al frente,
tomaron las riendas,
alzaron la voz.

Por ellas.

Que aún teniendo miedo
no dejaron de caminar.

Por ellas.

Que creyeron que un mundo
de todos y para todos
era mejor, y así no lo enseñaron.

Por ellas.

Que nos ayudaron a llegar al presente fuertes,
poderosas.

Por ellas seguimos unidas.

Por las que un día estuvieron y ya no están.
Por las que abrimos camino.
Por las que vienen detrás.

Por todas las que intentamos
dejar cada día un mundo mejor.

Por las que quieren, pero no pueden.

Por ellas unimos nuestras manos,
nuestras voces, nuestra luz.

Para seguir encendiendo estrellas
que nos sigan guiando.

Juntas, juntos.
En el mismo camino hacia un mundo más humano.

Por ellas.
Por todas.





16 septiembre, 2020

Si vuelvo a verte...

Dice Andrés que "si vuelvo a verte, que sea en una foto". Y yo le digo que no, que no quiero verte en fotos, y menos en blanco y negro. Que tú por dentro eras una explosión de colores, tan brillantes y variados que haría falta una vida entera para poder ponerlos en orden cromático. Que cada vez que estaba dentro de tus ojos aparecía un color nuevo, y eso no hay cámaras con megapíxeles suficientes que sean capaces de captarlo. No quiero verte en fotos, porque todas me llevan a un pasado que está tatuado en mi cerebro como la sombra de un sueño que pudo ser, pero no fue.

Vivo en una mezcla de sueño y realidad que me impide saber por dónde tengo que caminar para no despeñarme al vacío. No consigo distinguir la verdad de mi pasado, y mi memoria marchita juega a la ruleta rusa con mis recuerdos, presentándome sueños como verdades y tragándose momentos que ocurrieron y ya no puedo recordar.

No quiero verte en fotos. Quiero caminar un día distraída por una ciudad cualquiera y verte al otro lado del paso de peatones, dispuesto como siempre a caminar hacia delante para cruzar sin miedo hacia una nueva dirección. Quiero estar un día tumbada en el césped de un parque y al apartar la mirada del cielo verte correr entre los árboles, como si llegases tarde a la cita con tu futuro, y que al desaparecer de mi vista no me queden dudas de que vas hacia donde tienes que ir, buscando tu felicidad. Quiero encontrarte cualquier día, cuando ya no espere encontrarte, y ver que el camino te llevó por fin a tropezarte con ella, y que tiene la fuerza suficiente para sacarte los colores que no me correspondía a mí pintar.




20 julio, 2020

Miedos















Alzo la mirada
desde la comodidad
de mi mullida cama,
buscando encontrar
tras el cristal
el rastro insignificante
de la luz de las estrellas.

Noche de estrellas.
Noche de sueños.
Noche de heridas
aún sin destapar.

Abro los ojos
buscando encontrar
tras el rectángulo
que encuadra mi ventana
el rastro perdido
de alguna estrella fugaz.

Cierro los ojos,
suspiro, y vuelvo a mirar,
sintiendo en las piernas
el peso de los miedos
que me atan a la cama
y me impiden cambiar
el rectángulo por el cielo.

Miedos que me pesan
como plomo en las entrañas,
que me impiden salir a buscar.

Miedos que me ahogan
como océanos en la garganta,
que no me dejar mirar completo el mar.

13 abril, 2020

Levántate

"'Levántate' significa también 'sueña', 'arriesga','comprométete para cambiar el mundo', enciende de nuevo tus deseos, contempla el cielo, las estrellas, el mundo a tu alrededor. 'Levántate y sé lo que eres'."
Mensaje del Papa Francisco a los jóvenes para la JMJ 2020 

Levántate.
Abre los ojos.
Abre las ventanas.
Desempolva los sueños.
Deja entrar el aire fresco de un nuevo amanecer.
Deja que la luz vuelva a dar color a las sombras de tu habitación.
Fiel reflejo de tu paso por la vida.

Levántate.
Limpia las cenizas que dejó
el humo de tu pasado bajo tu cama.
Devuelve la calma a tu corazón en tinieblas.
Despierta esos sueños que un día quedaron dormidos.
Mira en lo profundo de ese espejo, busca el reflejo de la sonrisa
que quedó allí perdida.

Levántate.
Levanta los ojos al cielo.
Vuelve a mirar la luz de las estrellas.
Déjate mojar por el rocío fresco de la mañana.
Vuelve a la vida.
Sal de la comodidad de tu concha.
No brilla la belleza de la perla si no le da la luz de frente.

Levántate.
No tengas miedo de pisar la tierra descalzo.
Sentir el frío bajo los pies es también señal de seguir vivo.
No tengas miedo de arriesgar, de apostar, de gastar la vida por amor.
No tengas miedo de dejarte tocar por la luz para poder iluminar a tu paso.

Levántate.
Sigue soñando.
Sigue arriesgando.
Aunque nada parezca tener sentido.
Aunque el camino parezca no tener fin.
Aunque la oscuridad se instale en tu retina.

Sigue amando.
Sigue viviendo.
Sigue perdonando.
Sigue buscando ser auténtico.
Sigue apostando por algo más grande.
Sigue buscándote para encontrarte.
Sigue siendo lo que eres.

Porque eres hermoso.
Eres precioso.
Eres valioso.

Eres.

11 abril, 2020

Era necesario



Era necesario que te fueras,
aun dejándome a oscuras y marchita,
para que mi corazón se ensanchase
al llenarse con tu aliento.

Era necesario que te fueras
para que mi mirada pudiese volver
sin miedo hacia esa luz
que siembras en mis entrañas.

Era necesario que te fueras
para que entendiese
que la clave no está en tenerte cerca,
sino en aprender a verte.

09 marzo, 2020

La semilla



Callada, ciega y en tinieblas.
En la sombra se resguarda
soñando con la luz del sol.
Recordando aquellos tiempos
en los que la bañaba,
atravesando su caparazón.

Duerme ahora la semilla,
al abrigo de la tierra en que cayó.
Una tierra en que se ahoga,
que la cubre, áspera, y la rompe,
con el dolor que provoca la muerte
al romper el sueño de lo que creía
que era lo mejor.

Ya no hay luz.
Ya no hay vida.
Solo miedo.
Solo dolor.

No conoce la semilla
que en la espera
se transforma y crece.
Que el agua le da vida
y que el viento la mece.

Y afuera todos esperando
que sus raíces se hagan fuertes
para poder sostener el peso
de aquello más grande
en que su vida se convierte.

Muere débil la semilla
sabiendo que su dolor
queda en nada al compararlo 
con la alegría de algún día
volver a ver el sol.

02 diciembre, 2019

Sensación de hogar


















¿Has tenido alguna vez la sensación de estar con una persona y sentirte "en casa"?
Da igual el sitio donde estés, lo que haya a tu alrededor. Es una sensación que te invade al estar con esa persona, y de repente te sientes en casa. Tienes la sensación de hogar.

Tu casa es tu refugio. El lugar donde te sientes seguro, protegido. El lugar donde puedes hacer el tonto si te apetece, quitarte las máscaras, bailar desnudo delante del espejo si te apetece. Tu casa es el lugar donde no te hace falta fingir, donde puedes ser tú mismo sin tapujos, donde te conocen tan bien que ni siquiera te hace falta hablar. Lo piensas y lo tienes.

Tu casa es el lugar donde te sientes amado.

Es difícil dejar la casa. Lo sé por experiencia. Cuando tienes que marchar y salir de allí donde has sido, te ves en la calle y te sientes desnudo, desprotegido. No sabes cómo ser.

La misma sensación te invade con las personas que son casa, refugio, hogar.

Cuando tienes que dejarlas, sales a la calle y te sientes desnudo, perdido frente a las miradas de los demás. Y no sabes cómo ser. Cuándo regalar sonrisas, cuándo agachar la cabeza, cuándo cruzar bailando o cuándo pasar de largo sin mirar.

Cuando sales de personas que son casa todo es miedo y desconfianza.

Con el tiempo te vas acostumbrando a vivir en la calle, de acá para allá, dando tumbos entre pensiones de una noche. Buscando entre las sombras algún anhelo de hogar.

A veces, incluso intentas construirte tu propia casa, y pintas las paredes, intentando que no parezcan el cartón que en realidad es.

Pero lo es.

Y cuando llega el invierno, con las primeras lluvias y las siguientes nevadas, la pintura se cae. Las paredes se arrugan, el techo se agrieta. El alma se desmorona.

No te queda sitio donde esconderte.
Vuelves a estar a la intemperie.
Vuelves a echar de menos tu hogar.

11 noviembre, 2019

Llámame borrego y pídeme que te apoye


Me hace gracia que los mismos a los que se les llena la boca llamando a la gente 'tontos', 'borregos', 'paletos', etc. sean los mismos que se cubren con la bandera de la igualdad, la defensa de los Derechos Humanos y la lucha por el bienestar de las personas. Los que se supone que siempre apuestan por mejorar la vida del pueblo. Ese pueblo al que llaman 'tonto', 'borrego', 'paleto', etc.

Yo, personalmente, me fiaría muy poco de quien dice luchar por mis derechos a la vez que me llama o me cree 'borrego'... ¿Dónde queda ahí mi dignidad? ¿Dónde queda ahí mi capacidad de decidir por mí mismo? ¿Dónde quedan ahí mis derechos, esos por los que tú (que me llamas borrego) luchas?

La gente no es tonta. La gente que ha ido este domingo a votar no son una panda de borregos abducidos que siguen al redil sin saber lo que hacen. La gente sabe bien lo que hace. Saben bien a quién votan y cada uno sabrá por qué.

Creo que cometemos un grave error como sociedad menospreciando a tanta gente de este país que ha ido a votar de acuerdo con sus pensamientos. Sean cuales sean estos, y por muy diferentes que sean de los nuestros. Nos equivocamos al creer que nuestro voto vale más que el de nuestro vecino, nuestra hermana o nuestro padre, porque se corresponde con nuestro pensamiento. Esto solo acentúa las diferencias, crea enfrentamientos, alimenta el odio y el resentimiento.

No sé cuál es la solución al problema que desde hace mucho tiempo (pero más desde ayer) tenemos en España. Tampoco pretendo buscarla en este artículo, porque no creo que haya una única solución. Probablemente haya casi tantas soluciones como personas vivimos en este país. No sé cuál puede ser la solución, pero me duele.

Me duele que nos pisemos e insultemos unos a otros, que nos menospreciemos, echando por tierra nuestra dignidad humana. Me duele que las personas, con sus necesidades y problemas no estén nunca al nivel de los egoísmos, ansias de poder e intereses personales de los dirigentes de unos y otros partidos. Me duele que estando todos enfermos, nos quedemos en ver quién aguanta mejor la agonía, en lugar de ir juntos a buscar la medicina.

No me gusta esta situación. Me da miedo. Me da rabia. Me enfada.

Pero cerrar los ojos y pedir un deseo no va a hacer que cambie. Y mucho menos va a hacer cambiar el pensamiento y la forma de ver las cosas a millones de personas. Negar el problema o pasar de él tampoco va a hacer que desaparezca. Lo va a hacer crecer.

Y el problema no es de la gente que vota. Es de quien nos anima a votar por injusticias, odios, egoísmos y resentimientos, haciéndonos creer que son buenos. Jugando con nuestra ilusión, nuestras necesidades y nuestras circunstancias, pero sin interesarse para nada en ellas. Menospreciando nuestra dignidad tanto como aquellos que nos llaman 'tontos', 'borregos', 'paletos'.

No sé cuál será la solución, pero creo que el primer análisis que tenemos que hacer cada uno de los que tenemos capacidad de decisión en este país es un análisis personal. Un análisis que pase por el reconocimiento de nuestra dignidad humana, partiendo de una mirada honesta y humilde hacia nuestro voto y nuestros pensamientos.

A lo mejor no son tan limpios como creemos.
A lo mejor no son tan buenos como parecen.
A lo mejor el egoísmo al que votamos no es tan diferente del egoísmo al que vota nuestro vecino.
A lo mejor.

O a lo peor.
Quién sabe.

14 octubre, 2019

Tesoro


"En la arena
he dejado mi barca.
Junto a Ti
buscaré otro mar"

Me duele el corazón,
me pesa el alma
al pensar que llega
el momento de partir.

En tu arena 
entierro mi tesoro.

Guárdalo.
Lo dejo en tus manos
con la confianza 
de que lo protegerás
de aquellos que quieran
herirlo y profanarlo.

Hazlo crecer y florecer
bajo el sol de tu mirada.

Devuelve el brillo
a sus cadenas de plomo y oro,
para que quien lo encuentre,
si no soy yo,
pueda apreciarlo, valorarlo
y admirarlo tal cual es.
Para que puedan conocerlo
y arriesgarse a cuidarlo.

Dejo mi tesoro
en la arena de tus manos.

Y a mí,
que parto de la orilla
con los ojos anegados,
dame el valor para seguir
con la vista puesta al frente
para no perder el rumbo.

No me dejes sola.
Levanta mi mirada,
sostenla en las alturas,
buscando en las estrellas
el trazo del camino
que señala mi brújula.

Guíame hacia la orilla
que me devuelva tu mirada,
pero no me dejes olvidar
que en la arena
he dejado mi tesoro,
para que algún día
en las costras de tus llagas,
no dudemos en buscarnos
para volvernos a encontrar.

27 junio, 2019

Sobre roca


















Vivo en la incertidumbre
de no saber hacia dónde camino.

Vivo a ciegas, como tentando,
con el miedo de que cada paso
sea un nuevo impulso que me lleve
a caer en el vacío.

Alzo la mirada
y veo el sendero entre la niebla,
y antes de dar el siguiente paso
sólo me queda confiar
en que es la roca
lo que sostiene mis pies,
y que no pisan sobre arena.

05 mayo, 2019

Nacidos del amor


















Es aquello que anhelamos.
El abrazo que calma nuestra tempestad.
La caricia que nos despeina en la mañana.
El brazo que nos sujeta al caminar.

Las manos que se enlazan en la sombra.
Los ojos que hablar pueden con la mirada.
Las distancias que se acortan
cuando dos almas se piensan
sin estar en la misma cama.

Nacidos del amor,
para el amor nacemos.

Y por más que esperamos, no vemos
que no es algo que nos cae del cielo,
sino que hay que salir a buscar.

Salir de las murallas
que nuestras manos construyeron.
Abrir las puertas y ventanas.
Dejar volar el miedo.
Caminar hacia el encuentro
de aquello que es eterno.

Nacidos del amor,
para el amor nacemos.

Para ese amor que brota
de un manantial sincero,
de agua fresca, que da vida,
que nace mirando al mar.

Un amor que no se acaba
por muchas veces que dudes
si no sería más fácil dejar de amar.

Un amor que nace niño,
que poco a poco va creciendo
y aprendiendo a caminar.

Hasta llegar a transformarse
en aquello que buscamos,
y nos ayuda a convertirnos
en casa, refugio, hogar.

26 abril, 2019

All things must pass


















Porque nada dura para siempre.

Todo lo bueno pasa, sí, pero también lo malo. No lo olvidemos. Cuántas veces hemos querido perdernos entre las sábanas, cuántas veces hemos deseado que el amanecer durase todo el día, y que el sol del ocaso nunca diese paso a otra noche oscura, con las mismas estrellas y la misma luna, solitaria, que la noche anterior.

Muchas, muchas veces, hemos susurrado a las nubes que no nos alejasen de esa persona, y hemos hecho pactos con las estrellas para que nos devolviesen esa sonrisa que pocas personas en el mundo habían sido capaces de descubrir. Bajo la sombra de un almendro o con la tenue luz de una habitación (no) siempre solitaria, hemos soñado con detener ese reloj de arena gigante, que tiene poder supremo sobre nuestra vida, y que nos dice cuándo empieza y cuándo acaba nuestro tiempo.

Pero al igual que el cielo cabe en un infierno, un para siempre a veces también cabe en un segundo, y un infinito puede significar un para siempre, aunque unos infinitos sean más grandes que otros, y aunque todavía no sepamos llegar a la eternidad a través de un para siempre.

Cuántas veces te di mi infinito en apenas un segundo, y cuántas veces recibí tu para siempre con caricias. Porque todo queda en la memoria, y tu infinito va grabado en mi piel a golpe de sal y agua. La misma sal y el mismo agua que mojaban mis pies mientras tú me hacías cosquillas a la orilla de aquel mar desconocido. Un mar que fue testigo de nuestras idas y venidas, de tus susurros sordos en mi oído y de mis caricias en tu espalda. Testigo mudo de las veces que temblaste al recibir mi para siempre y de las veces que me dejaste sin respiración al escuchar mi nombre en la comisura de tus labios. Testigo de nuestras risas perdiéndose en el viento y llegando a las estrellas.

Pero las estrellas se apagaron, dando lugar a un nuevo día. Y el mar volvió a ti, y tú volviste al mar, dejándome en tierra, con la única compañía de tu para siempre. Y tu para siempre me acompañará, como espero te acompañe el mío, hasta el día que su fuerza me arrastre a la orilla en el momento que el mar te devuelva a mi.

Porque nada dura para siempre... 

(...ni la infinidad del mar en la distancia)




22 marzo, 2019

Flores



Recuerdo la primera vez que olí las flores.
Era primavera. Mayo, tal vez.
Era un día soleado, y había salido al campo después de la comida.
Como arrastrados por la fuerza gravitatoria del horizonte, mis pies se pusieron a caminar entre la hierba por los caminos dibujados con esmero durante los extensos años de labranza.
No recuerdo en qué momento me vi envuelta por un mar de amapolas silvestres.
Todas rojas. Todas jóvenes. Todas orgullosas de poder alzar su cabeza en el silencio y bailar al ritmo de la suave brisa.
Todas dejándose llevar. Todas libres.
Entonces cerré los ojos, y el viento suave de las tardes de primavera llevó a mis mejillas el color de las amapolas, inundando mi sonrisa con su olor.
Y en ese momento sentí cómo era la primera vez que mi alma olía las flores, y saltaba de alegría en el silencio.
Joven. Orgullosa. Libre.

02 marzo, 2019

Luz


















Apareces,
y lo llenas todo de luz.

Abres mi ventana,
y la brisa fresca de la primavera
inunda hasta el más oscuro
rincón de mi habitación.

Y de mi alma.

Aún me pregunto
cómo puede ser
que sigas aquí, a mi lado,
protegiéndome y cuidándome.

Llamándome,
a pesar de que
los vaivenes de mi vida
a veces me confundan,
haciéndome creer que
lo mejor está detrás,
para que me dé la vuelta
y deje de mirarte.

Ten paciencia.

Prometo que lo haré
lo mejor que pueda.

Pero, mientras descubro
la manera de ordenar
el caos que se extiende
en mi mirada,
cógeme la mano.

No me sueltes.

Porque mientras vaya de tu mano,
la libertad no me dará miedo.

Y seré luz, como tú eres luz
para mi vida y para la de tantos
que caminan a tu lado.

Porque no hay mayor
descanso para mi corazón
que la alegría que me llena
al escucharte y al verte,
como cada día, aquí.

A mi lado.

15 enero, 2019

Niebla



Echo la vista atrás y la niebla que acaricia mi ventana se cuela entre mis pensamientos, llenando mis recuerdos inconexos de un pasado que, por lejano que parece, podría haber pertenecido a otra vida.

"Mismo sitio, distinto lugar"

La niebla empieza a condensarse, formando las gotas que se adhieren al cristal y se transparentan, dejando ver lo que hay detrás.

Un sendero. Unas huellas. Una vida.

Y aquellas rocas escarpadas al fondo.
¡Qué grandes e infinitas parecían desde dentro!
¡Qué serenas se perciben desde la distancia!

Yo, que vivía al calor de miedos e inseguridades.

Yo, que dormía con mis monstruos debajo de la cama, temiendo que me cogiesen la mano por la noche y me arrastrasen a su mundo de silencio y oscuridad.

Yo, que nunca me creí capaz, descubro hoy entre la niebla que no necesitaba creerlo, porque ya había Alguien que lo creía por mí, esperando que llegase el día en que fuese capaz de descubrirlo.

Descubro hoy, en el silencio, que la niebla ya no me encrespa, que ya no me da miedo, porque he aprendido a ver entre las nubes el rayo de luz que rompe las tinieblas y disipa los fantasmas.

Qué bonito verse en la distancia y sentirse pequeña ante la enormidad de un Amor que no se cansa de dar Vida.


08 enero, 2019

Locos

















Por muy fuerte que soplen los vientos
que buscan derribar nuestras montañas.

Por muchos cantos hipnóticos
que dancen a nuestro alrededor
con el deseo de sucumbir nuestras tentaciones
y apoderarse de nuestra voluntad.

Por muchos placeres que intenten encerrarnos
en una jaula de mentiras,
llena de sonrisas vacías
y de miradas perdidas.

Por muy fuerte que sea el mal
que intenta seducirnos
en pos de la libertad.

No podrán con nosotros.
No podrán.

Porque a pesar del viento,
sigue latiendo en nosotros
la llama con la que espantamos
nuestros miedos.

Porque brota de nosotros
la fuerza que enciende la luz
que ilumina nuestras cegueras
y dirige nuestros pasos.

Porque nos la han regalado
y la hemos recibido.

Porque ahora somos más fuertes
para luchar por la verdad
que sabemos que es cierta.

Porque sabemos lo que es bueno,
aunque nadie lo comparta.

Porque en un mundo
de placeres cuerdos
y libertades atadas,
son los locos los que llevan
por bandera la verdad.

Son los locos los que buscan
ordenar su libertad.

Son los locos los que aman
y nunca se cansan de dejarse amar.



05 noviembre, 2018

En la hora exacta


















"El amor, cuando es más íntimo y profundo, tanto más exige el respeto de la libertad y la capacidad de esperar que el otro abra la puerta de su corazón"

"El amor confía, deja en libertad, renuncia a controlarlo todo, a poseer, a dominar"
Amoris Laetitia

Enséñame a amar en libertad,
con confianza y humildad.
Ayúdame a ser paciente,
a no querer adelantarme,
a no querer imponer
mi tiempo sobre el tuyo,
porque solo en la hora exacta
avanzaremos.

Solo en la hora exacta
en que mis pies
encuentren tus huellas
y mi mirada
se guíe por tu luz.

Solo en la hora exacta
en que mi tiempo
se corresponda con el tuyo,
y mi voluntad deje de ser mía
para empezar a ser también tuya.

Solo en esa hora exacta
podremos avanzar.

Solo en esa hora exacta
seremos capaces de amar.

Sin miedos, sin durezas,
sin envidias, sin intereses,
sin rencores ni arrogancias.

Solo en esa hora exacta
seremos capaces de amar
de forma paciente, servicial,
en fortaleza y esperanza,
perdonando,
con la verdad en nuestras manos
para mostrar la alegría
en la que estamos amando.

Solo en esa hora exacta
seremos capaces de amar
en libertad.


16 octubre, 2018

Píntame



















Píntame de mariposas blancas este otoño.

Hace ya algún tiempo
que vengo pensando
que me estoy acostumbrando
a vivir con la poesía.

Desde que te fuiste
he buscado cada día
y no he encontrado, todavía,
a más fiel compañera.

Píntame un otoño de esperanza.

He abierto las ventanas,
el aire y el sol entran,
y mi cama calientan,
y está mi alma menos fría.

Fresco y efímero,
baña el cristal de mi ventana
el rocío de la mañana
que se escurre entre mis dedos.

Píntame un otoño de ilusiones renovadas.

Al abrirse mis ojos descubren
de un rayo de sol el reflejo
que choca en el espejo
y me cae sobre la piel.

Calentando las caricias
que te buscan en la niebla,
mientras mi mirada tiembla
al pensar que no te ve.

Píntame un otoño de sonrisas, de caricias, de miradas. 

Que me muero por saber 
si es tu mano la que pinta
los colores de tu alma.

Que es tu mejor lienzo,
mi espalda,
cuando son tus dedos el pincel.


07 octubre, 2018

Contigo, todos los días

Contigo, que me das luz.
Que me buscas en las noches de luna nueva,
y agarras con fuerza mis manos temblorosas.

Contigo, todos los días.

Contigo, que me das paz.
Que no tienes miedo de mis días tormentosos,
y pones en calma mi mar de dudas.

Contigo, todos los días.

Contigo, que me buscas.
Que llamas a mi puerta cada día,
y si no abro, te cuelas por la ventana.

Contigo, todos los días.

Contigo, que caminas a mi lado.
Que me esperas, paciente,
y me empujas a amarte, seguirte y adorarte.

Contigo, todos los días.




28 septiembre, 2018

Pongámonos las alas

Porque no siempre estamos
donde tenemos que estar,
hoy mancho mis manos
con lágrimas de tinta.

Porque no siempre somos
quienes tenemos que ser,
dejo en la puerta
la máscara de los jueves.

Por el tiempo que no pasamos
con quien espera
en la puerta nuestra llegada,
con los brazos abiertos.

Y por el que regalamos sin sentido
a todo lo que nos consume en silencio,
nutriéndose de nuestro engaño
para avanzar...

El tiempo vuela.

Pongámonos las alas.

Porque nos equivocaremos muchas veces.
Confundiremos izquierda con derecha.
Arriba con abajo.

Pensaremos que vamos bien,
y estaremos equivocados.

Suerte de las veces
que confundimos los errores,
y al final nos damos cuenta
de que no lo son.

Que lo hemos hecho bien.
Que nuestro "acto de rebeldía"
nos ha llevado a la meta.
Que hemos llegado
donde teníamos que llegar.

Benditas las noches que me pierdo
en la negrura del cielo
y termino encontrándome en la luna,
con personas que son estrellas.