Esa sensación de querer hacer algo, y no estar segura de si tu deber es hacerlo o no. Tu corazón te pide a gritos que lo hagas. "Estás muriendo por resistirte a hacerlo. ¿Qué te cuesta?". Y del otro lado, tu razón, hacha en mano. "Y si no es lo correcto, ¿cómo vas a levantarte después?" "¿Y si por arriesgar tanto pones en riesgo lo poco que te queda y lo pierdes?" "¿Cómo puedes estar segura de que va a salir bien?"
Pero lo cierto es que esa batalla podría ser eterna, y tu corazón amenaza con dejar de latir de un momento a otro si no te decides pronto... ¿Qué hacer? ¿Qué camino es el correcto? ¿Arriesgar y morir, o morir lentamente sin arriesgar?
Pero ¿y si...? ¿Y si arriesgas y ganas? ¿Cuántas veces dejamos de hacer las cosas por miedo a equivocarnos? Muchas son las cosas que dejamos pudriéndose en el olvido, y muchas son las historias que terminan en el fondo del armario, cogiendo polvo, por el intenso miedo a arriesgarnos.
Por el miedo a equivocarnos.
Se abre ante ti un oscuro precipicio. ¿Saltar, o no saltar?
Y detrás de ti, tus Miedos y tus Prejuicios, corriendo cual jauría hambrienta de lobos. Es cuestión de tiempo que te alcancen, y después...
¿Y si saltas? Está oscuro. No puedes conocer la profundidad del precipicio. Puede ser tremendamente profundo. ¿Y si te traga y no vuelves a ver la luz nunca más?
Pero, ¿Y si no es tan hondo como piensas? ¿Y si al saltar sólo sientes los rasguños de tus Miedos humillados al verse superados?
Tu tiempo se acaba. Puedes escuchar los ladridos y los aullidos de tus perseguidores cada vez más cerca. A unos pocos metros...
Y decides saltar. Cierras los ojos, y te precipitas al vacío.
No sabes cuánto durará la caída, pero de momento estás en el aire...
You can't always get what you want, but if you try sometimes, you'll get what you need
05 abril, 2018
03 abril, 2018
Aquel beso
Vibra en mis venas la emoción de aquel momento. Uno frente
al otro, sin mirarnos. Abrazados bajo la luz blanca de la luna y un cielo de
estrellas de verano, que iluminaban la oscuridad que inundaba nuestros
corazones.
Una noche fría de verano, pero cálida en tus brazos.
Aquella noche, lejana, en la que nos encontramos sin
buscarnos. O tal vez llevábamos tanto tiempo buscándonos que lo único que nos
faltaba para encontrarnos era ese abrazo. Un abrazo lleno de sinceridad.
Y de ganas. De las ganas que nos teníamos, y que hicieron
estremecer cada una de nuestras células aquella noche.
Hasta que tu mano buscó la mía, subiendo por mi pierna y
bajando por mi espalda. Hasta que mi latido se acompasó al ritmo acelerado del
tuyo, y respirar era como vivir y morir, todo al mismo tiempo. Hasta que tu
boca encontró la mía antes que lo hicieran nuestras miradas.
Y por fin pudimos descargar todo ese peso que nos asfixiaba,
terminando nuestra interminable búsqueda allí, bajo el cielo de una noche de
verano. Abrazados y perdidos en aquel beso profundo.
Un beso de principio, que presagiaba finales. Un beso que
quedó allí, perdido en el lugar al que ni tú ni yo volveremos nunca.
Un beso cobarde
Un beso valiente
Un beso que aún arde
Un beso inocente
Un beso cobarde
Un beso valiente
Un beso que aún arde
Un beso inocente
01 abril, 2018
Por Ti
De nuevo consagramos nuestras vidas,
un año más,
a Ti.
Cantamos, sufrimos,
reímos y lloramos.
Todo por Ti.
Por Ti, seguimos.
Por Ti, caminamos.
Por Ti, vivimos.
Comenzamos un año más,
a la espera,
uniendo nuestras manos,
nuestras voces,
nuestros corazones.
A la espera de ese rayo de luz
que ilumine y llene de sentido
nuestras vidas.
Porque NADA es en vano.
Porque TODO merece la pena.
Por Ti.
Por Ti.
27 marzo, 2018
Espejos
No nos damos cuenta de que muchas veces con nuestra vida, aunque quisiéramos ser ejemplo y modelo para aquellos que nos observan, no somos más que un espejo, un reflejo de lo que nos rodea. El problema de ser espejo es que esto no nos permite vernos a nosotros mismos directamente. Solo podemos mirar hacia fuera y ver aquello que son los demás.
Lo típico de
Lo típico de
"ver la espina en el ojo ajeno y no ver la viga en el propio"
Pero, démosle la vuelta al asunto y pensemos en colectivo.
¿Y si todos somos espejos?
Si esto fuese así, entonces al mirar a los que nos rodean no estaríamos viendo lo que los demás son en realidad. Veríamos un reflejo, que al ponernos nosotros enfrente sería el nuestro propio.
A veces solo hace falta cambiar la mirada, centrarla en los reflejos y no en los espejos, que no son más que un marco, un soporte, un envoltorio de lo que muestran. Darnos cuenta que aquello que estamos viendo en los demás que no nos gusta, o aquello que nos está molestando, puede que sea nuestro propio reflejo. La imagen de lo que nosotros mismos somos y proyectamos en los demás.
25 marzo, 2018
Lléname de ti
Lléname de ti, Amor.
De tu agua
de rosas blancas.
Del perfume
infinito de tus sonrisas.
Del soplo
de aire fresco
Que mi
corazón reclama.
Lléname de ti, Amor.
De la
libertad de las nubes soñadoras.
De la
alegría de un niño que, impaciente, espera.
De la esperanza
que un día tuve
Y que mi
corazón añora.
Lléname de ti, Amor.
Del abrazo
de tu beso en la mañana.
De la
caricia del sol sobre la arena.
De la
fuerza de la marea que me lleva
Y que mis
miedos arrastra.
Lléname, Amor, como
antes me llenabas.
De aire
fresco, de sonrisas,
De caricias
y esperanzas.
Pero
llévate mis miedos.
No me dejes
con mis faltas.
Lléname
rápido, Amor,
Que mi
corazón ya falla.
Que no
encuentro ya la puerta
Que me
lleve hasta tu casa.
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