You can't always get what you want, but if you try sometimes, you'll get what you need
20 julio, 2020
Miedos
Alzo la mirada
desde la comodidad
de mi mullida cama,
buscando encontrar
tras el cristal
el rastro insignificante
de la luz de las estrellas.
Noche de estrellas.
Noche de sueños.
Noche de heridas
aún sin destapar.
Abro los ojos
buscando encontrar
tras el rectángulo
que encuadra mi ventana
el rastro perdido
de alguna estrella fugaz.
Cierro los ojos,
suspiro, y vuelvo a mirar,
sintiendo en las piernas
el peso de los miedos
que me atan a la cama
y me impiden cambiar
el rectángulo por el cielo.
Miedos que me pesan
como plomo en las entrañas,
que me impiden salir a buscar.
Miedos que me ahogan
como océanos en la garganta,
que no me dejar mirar completo el mar.
13 abril, 2020
Levántate
"'Levántate' significa también 'sueña', 'arriesga','comprométete para cambiar el mundo', enciende de nuevo tus deseos, contempla el cielo, las estrellas, el mundo a tu alrededor. 'Levántate y sé lo que eres'."
Mensaje del Papa Francisco a los jóvenes para la JMJ 2020
Abre los ojos.
Abre las ventanas.
Desempolva los sueños.
Deja entrar el aire fresco de un nuevo amanecer.
Deja que la luz vuelva a dar color a las sombras de tu habitación.
Fiel reflejo de tu paso por la vida.
Levántate.
Limpia las cenizas que dejó
el humo de tu pasado bajo tu cama.
Devuelve la calma a tu corazón en tinieblas.
Despierta esos sueños que un día quedaron dormidos.
Mira en lo profundo de ese espejo, busca el reflejo de la sonrisa
que quedó allí perdida.
Levántate.
Levanta los ojos al cielo.
Vuelve a mirar la luz de las estrellas.
Déjate mojar por el rocío fresco de la mañana.
Vuelve a la vida.
Sal de la comodidad de tu concha.
No brilla la belleza de la perla si no le da la luz de frente.
Levántate.
No tengas miedo de pisar la tierra descalzo.
Sentir el frío bajo los pies es también señal de seguir vivo.
No tengas miedo de arriesgar, de apostar, de gastar la vida por amor.
No tengas miedo de dejarte tocar por la luz para poder iluminar a tu paso.
Levántate.
Sigue soñando.
Sigue arriesgando.
Aunque nada parezca tener sentido.
Aunque el camino parezca no tener fin.
Aunque la oscuridad se instale en tu retina.
Sigue amando.
Sigue viviendo.
Sigue perdonando.
Sigue buscando ser auténtico.
Sigue apostando por algo más grande.
Sigue buscándote para encontrarte.
Sigue siendo lo que eres.
Porque eres hermoso.
Eres precioso.
Eres valioso.
Eres.
11 abril, 2020
Era necesario
Era necesario que te fueras,
aun dejándome a oscuras y marchita,
para que mi corazón se ensanchase
al llenarse con tu aliento.
Era necesario que te fueras
para que mi mirada pudiese volver
sin miedo hacia esa luz
que siembras en mis entrañas.
Era necesario que te fueras
para que entendiese
que la clave no está en tenerte cerca,
sino en aprender a verte.
09 marzo, 2020
La semilla
Callada, ciega y en tinieblas.
En la sombra se resguarda
soñando con la luz del sol.
Recordando aquellos tiempos
en los que la bañaba,
atravesando su caparazón.
Duerme ahora la semilla,
al abrigo de la tierra en que cayó.
Una tierra en que se ahoga,
que la cubre, áspera, y la rompe,
con el dolor que provoca la muerte
al romper el sueño de lo que creía
que era lo mejor.
Ya no hay luz.
Ya no hay vida.
Solo miedo.
Solo dolor.
No conoce la semilla
que en la espera
se transforma y crece.
Que el agua le da vida
y que el viento la mece.
Y afuera todos esperando
que sus raíces se hagan fuertes
para poder sostener el peso
de aquello más grande
en que su vida se convierte.
Muere débil la semilla
sabiendo que su dolor
queda en nada al compararlo
con la alegría de algún día
volver a ver el sol.
02 diciembre, 2019
Sensación de hogar
¿Has tenido alguna vez la sensación de estar con una persona y sentirte "en casa"?
Da igual el sitio donde estés, lo que haya a tu alrededor. Es una sensación que te invade al estar con esa persona, y de repente te sientes en casa. Tienes la sensación de hogar.
Tu casa es tu refugio. El lugar donde te sientes seguro, protegido. El lugar donde puedes hacer el tonto si te apetece, quitarte las máscaras, bailar desnudo delante del espejo si te apetece. Tu casa es el lugar donde no te hace falta fingir, donde puedes ser tú mismo sin tapujos, donde te conocen tan bien que ni siquiera te hace falta hablar. Lo piensas y lo tienes.
Tu casa es el lugar donde te sientes amado.
Es difícil dejar la casa. Lo sé por experiencia. Cuando tienes que marchar y salir de allí donde has sido, te ves en la calle y te sientes desnudo, desprotegido. No sabes cómo ser.
La misma sensación te invade con las personas que son casa, refugio, hogar.
Cuando tienes que dejarlas, sales a la calle y te sientes desnudo, perdido frente a las miradas de los demás. Y no sabes cómo ser. Cuándo regalar sonrisas, cuándo agachar la cabeza, cuándo cruzar bailando o cuándo pasar de largo sin mirar.
Cuando sales de personas que son casa todo es miedo y desconfianza.
Con el tiempo te vas acostumbrando a vivir en la calle, de acá para allá, dando tumbos entre pensiones de una noche. Buscando entre las sombras algún anhelo de hogar.
A veces, incluso intentas construirte tu propia casa, y pintas las paredes, intentando que no parezcan el cartón que en realidad es.
Pero lo es.
Y cuando llega el invierno, con las primeras lluvias y las siguientes nevadas, la pintura se cae. Las paredes se arrugan, el techo se agrieta. El alma se desmorona.
No te queda sitio donde esconderte.
Vuelves a estar a la intemperie.
Vuelves a echar de menos tu hogar.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)



